La sexualidad cambia, y eso no significa que se pierda.
Después de los grandes cambios en la vida y en la pareja, reencontrarnos íntimamente puede generar dudas, silencios y distancia.
En este espacio hablamos de deseo, conexión y comunicación, desde una mirada real, amorosa y sin exigencias.
Porque el reencuentro sexual no es volver a lo de antes, sino crear una nueva intimidad acorde a quienes somos hoy.
Lejos de ser un problema, los celos son una señal de necesidad emocional. Acompañarlos implica validar lo que sienten, sostener sin comparar y ofrecer espacios de conexión individual. Cuando los adultos miran los celos con comprensión y calma, ayudan a que las criaturas construyan vínculos más seguros y aprendan a relacionarse desde el respeto y la confianza.



