Señales de alarma que pueden indicarnos que nuestro hijo no está bien en el colegio
A veces no hace falta que un niño diga con palabras que algo no va bien.
Su cuerpo, su comportamiento o sus emociones empiezan a hablar por él.
Como madres y padres, es normal dudar:
“¿Será una etapa?”, “¿Estoy exagerando?”
Observar sin entrar en pánico, pero tampoco mirar hacia otro lado, es el equilibrio.
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Cambios en el estado de ánimo
Una de las primeras señales suele ser emocional.
- Está más triste, irritable o apático
- Se enfada con facilidad al llegar a casa
- Llora sin una causa clara
- Muestra menos ilusión por cosas que antes disfrutaba
Todos los niños tienen días difíciles, pero cuando estos cambios se mantienen en el tiempo, conviene prestar atención.
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Rechazo persistente a ir al colegio
No es lo mismo un día puntual que un rechazo constante.
Señales a tener en cuenta:
- Llanto intenso cada mañana
- Excusas recurrentes para no ir
- Angustia los domingos o por la noche
- Quejas frecuentes antes de salir de casa
A veces detrás hay miedo, inseguridad, dificultades sociales o emocionales.
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Quejas físicas sin causa médica clara
El cuerpo también expresa lo que no se puede poner en palabras.
- Dolor de tripa
- Dolor de cabeza
- Náuseas
- Cansancio extremo
Si aparecen de forma repetida y coinciden con el momento de ir al cole, pueden ser una señal de malestar emocional.
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Cambios en el sueño o la alimentación:
- Dificultad para dormirse
- Pesadillas frecuentes
- Se despierta varias veces por la noche
- Come mucho menos o mucho más
El descanso y la alimentación suelen alterarse cuando algo preocupa por dentro.
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Aislamiento o cambios en las relaciones:
- No quiere quedar con compañeros
- Dice que no tiene amigos
- Evita hablar del recreo
- Juega menos o se muestra más solo
Las dificultades en las relaciones sociales son una causa frecuente de sufrimiento escolar.
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Cambios bruscos en el rendimiento académico:
- Baja repentina de notas
- Falta de concentración
- Desinterés por tareas que antes hacía sin problema
No siempre se trata de capacidad, muchas veces tiene que ver con el estado emocional.
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Conductas regresivas
En niños más pequeños pueden aparecer:
- Enuresis (volverse a hacer pis)
- Volver a pedir chupete o dormir con vosotros
- Miedos que ya estaban superados
Estas regresiones suelen ser una forma de pedir seguridad.
Lo más importante: confiar en tu intuición
Hay algo que no aparece en los listados, pero es clave:
la sensación de que algo no está bien. Si lo sientes, merece la pena parar y mirar con calma.
Qué puedes hacer como madre o padre
- Escuchar sin interrogar
- Validar lo que siente
- Hablar con el centro educativo
- Buscar apoyo profesional si lo necesitas
- No minimizar ni dramatizar
Acompañar es estar disponible.
No estás sola
Darse cuenta de que tu hijo no está bien puede remover muchas cosas. Miedo, culpa, dudas.
En Evolucriando creemos que mirar de frente el malestar también es una forma de cuidar, y que pedir ayuda no es un fracaso, sino un acto de amor.
Porque cuando un niño no está bien, no necesita soluciones rápidas, necesita adultos que lo miren, lo escuchen y lo sostengan.



