Algunos juguetes imprescindibles para niños de dos años
A los dos años los niños atraviesan una etapa de grandes descubrimientos. Su lenguaje empieza a despegar, el movimiento gana seguridad y aparece con más fuerza el deseo de hacer las cosas por sí mismos. En este momento, el juego se convierte en una herramienta fundamental para acompañar su desarrollo, no solo desde el aprendizaje, sino también desde lo emocional.
Elegir juguetes para esta etapa no va de acumular, sino de ofrecer materiales que inviten a explorar, crear y repetir, respetando su ritmo y sus intereses.
Juguetes que favorecen el movimiento y la coordinación
A esta edad, el cuerpo necesita acción. Los juguetes que permiten empujar, arrastrar, trepar o encajar ayudan a desarrollar la coordinación motora y la confianza en sus propias capacidades. Corre-pasillos, carritos, bloques grandes o juguetes de arrastre suelen convertirse en grandes aliados, porque les permiten experimentar el movimiento de forma segura y autónoma.
Materiales para construir y experimentar
Las construcciones sencillas, con piezas grandes y fáciles de manipular, fomentan la creatividad y el pensamiento lógico. No importa tanto el resultado final como el proceso: apilar, tirar, volver a empezar. Este tipo de juego repetitivo es esencial para el aprendizaje en esta etapa.
Juguetes que invitan al juego simbólico
Alrededor de los dos años empieza a aparecer el juego simbólico. Cocinitas, muñecos, teléfonos de juguete o pequeñas figuras les permiten imitar lo que ven en su día a día y empezar a comprender el mundo que les rodea. A través de este tipo de juego, los niños expresan emociones, ensayan roles y dan sentido a sus experiencias.
Libros adaptados a su momento evolutivo
Los libros también son juguetes imprescindibles. Cuentos con imágenes claras, poco texto, solapas o elementos interactivos estimulan el lenguaje, la atención y el vínculo cuando se comparten con un adulto. Leer juntos no solo favorece el desarrollo cognitivo, también crea momentos de conexión muy valiosos.
Juguetes sensoriales y de exploración
Materiales que suenan, que se pueden apretar, encajar o explorar con las manos ayudan a desarrollar los sentidos y la curiosidad. No siempre tienen que ser juguetes sofisticados; a veces, los objetos más sencillos son los que despiertan mayor interés.
Menos es más
En esta etapa, tener demasiados juguetes puede generar sobreestimulación y dificultar el juego profundo. Pocos juguetes bien elegidos, accesibles y rotativos suelen favorecer una experiencia de juego más rica y tranquila.
En Evolucriando creemos que los juguetes no deberían marcar el ritmo del niño, sino acompañarlo. Observar cómo juega, qué le interesa y cómo se relaciona con los materiales nos da muchas pistas para elegir mejor y ofrecerle aquello que realmente necesita en cada momento.



