Cómo ayudan los cuentos a gestionar los miedos de los niños (y algunos que pueden acompañar)
Los miedos forman parte del desarrollo infantil.
Miedo a la oscuridad, a separarse, a los ruidos, a los monstruos, a lo desconocido…
Aunque a veces nos gustaría quitarlos rápido, los miedos no se eliminan, se acompañan. Y los cuentos pueden ser grandes aliados en ese camino.
Los miedos aparecen cuando los niños están creciendo, entendiendo el mundo y enfrentándose a cosas nuevas. No son un fallo ni algo que haya que corregir.
Son una forma de decir:
- “Esto me supera”
- “No lo entiendo”
- “Necesito sentirme seguro”
Los cuentos ofrecen un espacio seguro donde:
- Reconocerse sin sentirse señalados
- Poner palabras a lo que cuesta expresar
- Ver que otros también sienten miedo
- Imaginar finales distintos
A través de los personajes, los niños pueden mirar el miedo desde fuera, sin sentirse expuestos.Cuando un niño escucha una historia y piensa “a ese personaje le pasa como a mí”, algo se calma. Ya no está solo con su emoción.El cuento valida sin juzgar.
Leer un cuento no es una solución mágica, pero ese acompañamiento es clave. Lo importante es:
- Leer sin prisas
- Escuchar lo que surge
- No minimizar
- No forzar mensajes
A veces no hace falta explicar nada. Solo leer y estar.
Cómo elegir un buen cuento sobre miedos
Busca cuentos que:
- No ridiculicen el miedo
- No lo resuelvan de forma brusca
- Muestren el proceso, no solo el final
- Transmitan seguridad
Y recuerda: un mismo cuento puede funcionar un tiempo y luego dejar de hacerlo. Eso también es normal.
Algunos cuentos recomendados
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“El monstruo de colores” – Anna Llenas
Ideal para identificar emociones, incluido el miedo, y ponerles nombre.
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“¿A qué sabe la luna?” – Michael Grejniec
No habla directamente del miedo, pero transmite seguridad, cooperación y calma.
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“Tengo miedo” – Ivar Da Coll
Un cuento sencillo que acompaña el miedo nocturno con mucha ternura.
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“Cuando tengo miedo” – Trace Moroney
Directo y claro, muy útil para los primeros miedos.
Cada niño, su miedo y su cuento
No todos los niños conectan con las mismas historias, ni de la misma manera. A veces un cuento ayuda mucho y otras veces solo sirve para compartir un rato juntos.
Y eso también cuenta.
En Evolucriando creemos que los cuentos no están para enseñar lecciones, sino para acompañar emociones. Porque cuando un niño se siente comprendido, el miedo pierde fuerza.



