¿Hay que abrigar mucho a los bebés?
Una de las frases más escuchadas cuando nace un bebé es:
“Ponle una capa más, que tiene frío.”
Y con ella llega la duda:
¿mi bebé tendrá frío?, ¿lo estaré abrigando poco?, ¿o quizá demasiado?
Es cierto que los recién nacidos todavía están aprendiendo a regular su temperatura corporal. Pero eso no significa que deban ir muy abrigados todo el tiempo.
De hecho, el exceso de abrigo puede ser tan problemático como quedarse corto.
Cuando un bebé tiene demasiado calor puede:
- Estar irritable
- Dormir peor
- Sudar
- Presentar rojeces en la piel
Y muchas veces confundimos estas señales con hambre, sueño o malestar.
¿Cómo saber si tiene frío o calor? Una buena forma de comprobarlo es tocar:
- El cuello
- La espalda
- El pecho
Las manos y los pies suelen estar más fríos y no son un buen indicador.
Suele decirse que el bebé necesita una capa más que el adulto, pero esto es solo una referencia, no una norma fija.
Influyen:
- La temperatura ambiente
- Si está dormido o activo
- Si está en brazos o en la cuna
Observar siempre es más importante que seguir reglas rígidas.
En espacios interiores con calefacción, no es necesario abrigar en exceso. Ropa cómoda, transpirable y fácil de quitar suele ser suficiente.
Para dormir:
- Mejor pijamas adecuados a la estación
- Evitar gorros dentro de casa
- Cuidar que no pase calor
A veces abrigamos más para calmarnos nosotros que por necesidad real del bebé. Y eso es comprensible.
Pero cuidar también es permitir que el cuerpo del bebé se adapte, siempre con atención y sentido común.
Confía en tu observación
Si tu bebé está tranquilo, se alimenta bien y duerme cómodo, probablemente la temperatura es adecuada.
En Evolucriando creemos que criar no va de hacerlo “perfecto”, sino de observar, ajustar y confiar en lo que ves cada día.



